Durante las últimas
décadas el mundo vive un acelerado proceso de envejecimiento, producto del
incremento sostenido de la esperanza de vida a nivel global, aunado a un
descenso en la tasa de natalidad. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha
hecho un llamado a la consideración de este hecho y sus consecuencias, a través
de una iniciativa que busca la promoción de la salud y la prevención de la
discapacidad física y cognitiva para favorecer el ‘envejecimiento activo’,
término acuñado por la OMS para dar cuenta de la optimización de oportunidades
de salud, participación y seguridad a medida que las personas envejecen, las
cuales pueden redundar en una mejor calidad de vida, así como en la
minimización del deterioro orgánico asociado al avance en la edad.
De acuerdo con cifras
del Censo 2011, en Venezuela el porcentaje de personas mayores de 55 años se ha
venido incrementando de manera acelerada en los últimos 30 años. En la
actualidad hay en el país 33 personas mayores de 59 años por cada 100 personas
menores de 15 años. En sólo 20 años más, según estimaciones del Instituto
Nacional de Estadística (INE), el promedio de mayores de 55 años (segmento de
población objetivo por excelencia del proyecto) podría sobrepasar el 25%[1].
Contrario a esta realidad, se continúa promoviendo la percepción de un país
joven, y son pocas las iniciativas que tienen como interés mejorar la calidad
de vida de los adultos mayores, menos aun las que buscan de manera directa
influir en la prevención y el retardo de los procesos de deterioro físico y
cognitivo en la población venezolana.
En el caso de Caracas,
hoy en día el 15% de la población de los municipios del estado Miranda (que
conforman la llamada Gran Caracas) y el 16% de los habitantes del Distrito
Capital son mayores de 55 años, siendo ésta la zona de mayor envejecimiento
poblacional de la nación, en franca transición demográfica[2].
Por otra parte, según cifras del Censo 2011 (INE) publicadas por la Fundación
Alzheimer de Venezuela, el 8% de la población venezolana mayor de 60 años sufre
de algún tipo de demencia vinculada al proceso de deterioro cerebral, siendo
los estados Zulia, Miranda y Carabobo, en ese orden, los que detentan las tasas
más altas de incidencia[3].
Sólo en el estado Miranda, la cifra de afectados por Alzheimer u otro tipo de
demencia es de 2.675.165 adultos mayores.
Neuropráctica Músical: la música como gimnasia cerebral es un
proyecto creado por la Fundación Aequalis para la población mayor de 55 años,
el cual se imparte de manera continua y busca retardar el proceso de deterioro cerebral
en adultos mayores. Los objetivos específicos se describen a continuación:
- Reactivar la plasticidad cerebral a través de nuevos aprendizajes.
- Estimular al cerebro a ‘romper la rutina’ obligándolo a un trabajo adicional y la concentración focalizada en el ‘aquí y ahora’.
- Fortalecer la red sináptica, estimulando distintas partes del cerebro a través del al uso de los dos hemisferios y el ejercicio de las funciones ejecutivas básicas.
- Favorecer la oxigenación cerebral.
- Promover procesos de liberación del estrés y la depresión, tenencias propias de las etapas de la madurez.
Las dinámicas impartidas
contribuyen a mejorar la atención, a fortalecer la memoria y la asimilación, la
concentración, así como a afinar la psicomotricidad y la coordinación y el
equilibrio, promoviendo al mismo tiempo interacciones de socialización entre
los participantes.
La metodología del programa se fundamenta en
la realización de ejercicios que sirven de soporte al entrenamiento cerebral.
Esto consiste en la realización de actividades de estimulación sensorial, cognitiva
y psicomotriz, en estrecha vinculación con la vivencia de los elementos de la
música. De este modo, se ve potenciada la acción del cerebro al sumar a
ejercicios típicos del entrenamiento cerebral clásico, la práctica musical que
genera un incremento de las asociaciones entre los dos hemisferios.
Tiene su fundamentación en la experiencia pedagógica
de más de 20 años de Ana María Ragaen asociación con Flor Marina Yánez, Urbanista,
Músico, con estudios en Epistemología de la Ciencia y Programación
Neurolinguística. Toma elementos de la rítmica Dalcroze, la pedagogía musical
de Willems, Kodaly, Orff y otras similares. También encuentra inspiración en
métodos contemporáneos de entrenamiento cerebral, tal como ha sido referido en
la sección inicial correspondiente a los antecedentes del proyecto.
A lo largo de las
sesiones del programa (una cada semana con una duración entre 30 minutos y 1 hora, según el caso) los
participantes:
- Ejercitan la respiración costo-diafragmática, como fuente de salud y bienestar, para la obtención de una mayor oxigenación y como herramienta para disminuir el estrés.
- Desarrollan destrezas rítmicas y trabajan en la afinación de su psicomotricidad, la coordinación visomotora, la disociación psicomotriz, la lateralidad, el equilibrio.
- Comienzan a desarrollar destrezas audioperceptivas, que favorecen la atención, la memoria auditiva, la afinación de los patrones de asociación cerebral.
- Desarrollan habilidades para sostener y mejorar las funciones ejecutivas a través de la práctica progresiva de la poliritmia, ejercicios vinculados con relaciones de altura-distancia, melodía-armonía, así como otras actividades relacionadas con seguir instrucciones y jerarquizar acciones.
- Realizan ejercicios cognitivos que generan cambios favorables en las conexiones cerebrales para incrementar la atención, la concentración, la memoria (ejercicios tipo acertijos, rompecabezas, entre otros, utilizando los elementos de la música).
- Ejercitan la creatividad (vinculada con los procesos primarios de resolución de problemas).
- Emprenden el aprendizaje de un nuevo lenguaje: la música. Está demostrado que la acción de aprender se vincula con el incremento de la plasticidad cerebral y el retardo del deterioro cognitivo.
- Interactúan con otros en un espacio de aceptación, camaradería y relajación que favorece actitudes motivacionales y anímicas que pueden incidir también en la salud mental y física de los participantes.
En la actualidad, las creadoras del programa, Ana María Raga y Flor Marina Yánez, han cursado ya estudios avanzados en Musicoterapia (Especialización por la Universidad de los Andes).
Este proyecto
busca convertirse en un aporte dentro del esfuerzo colectivo que se percibe en
nuestro contexto como incipiente, en favor de estrategias que contribuyan a un
envejecimiento activo y a la prevención temprana de enfermedades relacionadas
con el deterioro físico y cognitivo, en el contexto de transición demográfica dentro
del cual se ubica la población de Caracas.
[1] Estimación del Instituto Nacional de Estadística INE, con base en
resultados del Censo 2011, disponibles en el portal del INE: www.ine.gov.ve
[2] Cálculos propios, realizados con base en información del sistema
REDATAM, Instituto Nacional de Estadística (INE), resultados Censo 2011, ver: http://www.redatam.ine.gob.ve/Censo2001/index.html
[3] Publicación
de la Fundación Alzheimer de Venezuela con base en cifras de Censo 2001 (INE).
Puede consultarse el documento en línea en: http://www.alzheimer.org.ve/media_files/download/IMPACTODELALZHEIMERYOTRASDEMENCIASENVENEZUELA.pdf
MÁS INFORMACIÓN: fundaequalis@gmail.com, 0412 2150379 (Flor Marina Yánez, Coordinadora de Programas).






